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MONOGRAFIAS
La duración de los
sueños
La
duración de los ensueños “estado
R” se reduce con el consumo de alcohol y un
exceso en el consumo conduce a una falta del “Estado
R”, lo que guarda relación
con las alucinaciones que sufren los alcohólicos.
R.
Greenberg opina que el delirium tremens, se debe a
la aparición del
“Estado R” en periodos de vigilia.
inicio
monteeolo

¿Quién
escribiría esto?
Actualmente
recibimos de buen grado cualquier luz que se descubra sobre la
misteriosa y
desconcertante dolencia del alcoholismo. Le damos la bienvenida a
cualquier
conocimiento nuevo, ya sea que provenga de un laboratorio, del
diván de un
psiquiatra o de los estudios sociales que se practiquen. Con gusto
recibimos
cualquier clase de educación que con precisión le
brinde INFORMACIÓN AL PÚBLICO
para que así cambie su antigua actitud hacía el
borracho.
Más y
más vamos
considerando a todos aquellos que laboran en el terreno del alcoholismo
como a
nuestros ALIADOS en la marcha de la oscuridad hacía la luz.
Estamos conscientes
de que juntos podemos lograr lo que jamás
conseguiríamos de adoptar una actitud
SEPARATISTA Y DE RIVALIDAD.
inicio
anónimo

MONOGRAFIAS
SOBRE ALCOHOLISMO
El alcoholismo
es una
dependencia con características de adicción
a las bebidas
alcohólicas.
Se caracteriza la constante necesidad de ingerir sustancias
alcohólicas. Así
como por la pérdida del autocontrol, dependencia
física y síndrome de
abstinencia.
El
alcoholismo supone un serio
riesgo para la salud que a menudo conduce a la muerte como consecuencia
de
afecciones de tipo hepática,
hemorragias
internas, intoxicación alcohólica, accidentes o
suicidio.
El
alcoholismo no está fijado por
la cantidad ingerida en un periodo determinado de tiempo: personas
afectadas
por esta enfermedad pueden seguir patrones muy diferentes de
comportamiento,
existiendo tanto alcohólicos que consumen a diario, como
alcohólicos que beben
semanalmente, mensualmente, o sin una periodicidad fija. Si bien el
proceso
degenerativo tiende a acortar los plazos entre cada ingesta.
El
consumo excesivo y prolongado
de esta sustancia va obligando al organismo a requerir cantidades
crecientes
para sentir los mismos efectos, a esto se le llama "tolerancia
aumentada" y desencadena un mecanismo adaptativo del cuerpo hasta que
llega a un límite en el que se invierte la supuesta
resistencia y entonces
“asimila menos”, por eso tolerar más
alcohol es en sí un riesgo de
alcoholización.
Tratamiento
del Alcoholismo
Los
tratamientos contra el
alcoholismo incluyen programas de desintoxicación realizados
por instituciones
médicas. Esto puede suponer la estancia del paciente durante
un periodo
indeterminado, (quizás varias semanas), bajo tutela en
hospitales
especializados donde puede que se utilicen determinados medicamentos
para
evitar el síndrome de abstinencia. Después del
período de desintoxicación,
puede someterse al paciente a diversos métodos de Terapia de
grupo
o psicoterapia
para tratar problemas
psicológicos de fondo que hayan podido llevar al paciente a
la dependencia.
Además, se puede apoyar el programa con terapias que inciten
al paciente a
repugnar el alcohol mediante fármacos
como el
Disulfiram, que provoca fuertes y repentinas resacas siempre que se
consuma
alcohol.
La
terapia nutricional es otro
tratamiento. Muchos alcohólicos tienen síndrome
de resistencia a la insulina,
un desorden metabólico debido al
cual el cuerpo no regula correctamente el azúcar causando un
suministro
inestable a la circulación sanguínea. Aunque este
desorden se puede tratar con
una dieta hipoglucemia, esto puede afectar a su comportamiento y su
estado
anímico. Estos síntomas son efectos secundarios
que se observan a menudo en
alcohólicos sometidos bajo tratamiento de
desintoxicación. Los aspectos
metabólicos del alcoholismo, a menudo se pasan por alto
dando como resultado
tratamientos de dudosos resultados.
En
los años 90,
los grupos de consultas de autoayuda
fueron adquiriendo notoriedad por sus logros. Esta fama llega hasta
nuestros
días (en 2007), siendo Alcohólicos
Anónimos, quizás, el ejemplo
más significativo de este
movimiento.
Impacto social

Ilustración de un
alcohólico
Los
problemas sociales que se
derivan del alcoholismo pueden incluir la pérdida del puesto
de trabajo, problemas
financieros, conflictos conyugales y divorcios,
condenas por crímenes tales como
conducción bajo la influencia del alcohol,
desórdenes públicos o maltratos,
marginación, falta de respeto de gente que llega a ver al
alcoholismo como un
mal que el alcohólico se inflige a sí mismo y que
ven como fácilmente evitable.
Estudios exhaustivos, incluyendo los del doctor Wayne Kritsberg
muestran que el alcoholismo no sólo afecta a los
alcohólicos sino que puede
afectar profundamente a los familiares que estén a su
alrededor. Los hijos de
alcohólicos pueden verse afectados incluso
después de alcanzar la madurez. Esta
situación se la conoce habitualmente con el nombre de "The
Adult Children
of Alcoholics Syndrome". ALANON, un grupo formado
partiendo del
modelo de Alcohólicos
Anónimos, ofrece ayuda a amigos y familiares
miembros de
familias alcohólicas.
En
los colegios sobre todo a
nivel de secundaria se presenta gravemente este problema, cada vez es
más baja
la edad en que se inician en el consumo del alcohol y muchos es
sólo para
mostrar "valor" ante sus amigos.
Farmacología
A
diferencia de la
desintoxicación de opiáceos como la
heroína,
la cual puede ser muy
desagradable, y en raras ocasiones con fatales consecuencias, dejar el
alcohol
puede llegar a matar al enfermo si no tiene un tratamiento
médico adecuado. El
método farmacológico de
desintoxicación para alcohólicos se basa en el
hecho de
que el [alcohol],
barbitúricos y benzodiazepinas
provocan efectos
bastante similares en el cerebro, y por lo tanto, unos pueden sustituir
a los
otros. Debido a que las benzodiazepinas son las drogas más
seguras de las tres,
se interrumpe la ingestión de alcohol que se substituye por
alguna benzodiazepina
de larga duración, como por ejemplo el Valium® con
el fin de controlar el síndrome
de
abstinencia.
Otros
fármacos que se emplean
para el tratamiento del alcoholismo son Disulfiram y Naltrexone. Se
emplean
para mejorar el acatamiento del régimen de abstinencia y
estándares de la
farmacopea tales como anti-depresivos, ansiolíticos y otros
psicotrópicos que
se usan para tratar desórdenes profundos en el estado
anímico, neurosis y
psicosis asociadas a los síntomas que padecen los
alcohólicos.
Cálculo del
consumo excesivo de alcohol
Existe
una sencilla fórmula para
averiguar si se está consumiendo una cantidad excesiva de
alcohol con los
perjuicios que ello supone, mediante el cálculo de los
gramos de alcohol. Esta
fórmula consiste en multiplicar la cantidad de bebida en ml
o cc por el número
de grados de alcohol y por 0,8, y este resultado se divide por 100 para
conocer
los gramos de alcohol de la bebida en cuestión.
Se
considera un consumo excesivo
diario, 40
gramos
de alcohol en hombres, debido a su mayor tolerancia al alcohol, y 20 gramos
de alcohol en
mujeres.
Alcoholismo y
predisposición genética
Recientemente
un estudio de la Universidad de Granada
titulado "Alcoholismo y drogadicción" dice demostrar que
existe una
predisposición genética
en el
desarrollo de la enfermedad del alcoholismo debido a una deficiencia en
la
producción de endorfinas
de carácter
hereditario que podría ser un condicionante en el desarrollo
de ésta
enfermedad.
De
http://es.wikipedia.org/wiki/Alcoholismo
inicio

ALCOHOLISMO
Estamos ante una palabra árabe.
El prefijo al es el artículo. Parece que
la raíz dominante es akhal, que
significa negro. Se cree que los árabes y los
judíos dieron en un principio el
nombre de alcohol a la estibina (sexquisulfuro de
antimonio), un mineral
que presenta cinco cristalizaciones distintas, de color gris plomizo,
con
brillo metálico intenso; a veces el color es negruzco con
irisaciones. Se
encuentra en la naturaleza frecuentemente asociado al azufre. Funde muy
fácilmente (basta la llama de una cerilla) y para sublimarse
le basta la llama
del soplete, que desprende del mineral una extensa aureola blanca de
óxido de
antimonio. Es a este casi volátil
mineral al que los árabes y los judíos
denominaron inicialmente alcohol.
Luego extendieron este nombre
a todos los cuerpos reducidos a polvo muy fino; y más tarde
se aplicó a lo que
de más sutil y volátil tenían
los cuerpos; a lo que
pudiera llamarse su espíritu.
Así al ácido sulfúrico se le
llamó alcool súlfuris (=
espíritu del
azufre), por considerarlo su quintaesencia; al aguardiente le llamaban alcool
vini (= espíritu del vino). Al propio alcohol lo llaman en los textos
medievales aqua vitae (agua
de la vida), aqua vitis (agua de la vid), spíritus
vivus (espíritu
vivo) y spíritus vini (espíritu
de vino o del vino). Ramón Llul
(Raimundo Lulio) al alcohol reforzado mediante destilación
sobre carbonato de
potasa, que se utilizaba como excelente medicina, lo
calificó de consolatio
última córporis humani (el
último, el más alto consuelo del cuerpo humano).
La denominación de alcohol
para
lo que hoy conocemos como alcohol empezó a usarse en el
siglo XVI, aunque no se
conoció su constitución hasta 1808. Antes de
esto, el nombre de alcohol se
usó para denominar el
polvillo negro que empleaban las mujeres para ennegrecerse el borde de
los
párpados, que en un principio se obtenía de la
estibina, de otros antimonios o
de la galena, y que posteriormente se obtuvo con negro de humo
perfumado. Era
por tanto un afeite más. De ahí les viene el
nombre de alcoholados o
alcoholadas a las reses que tienen alrededor de los ojos
el pelo o el
cuero más oscuro. Y también de ahí que
se llame alcoholar en los
barcos a la operación de brear las costuras,
feudas y cabezas de clavos después de calafatearlas. Y en la
misma línea de
significado está el de reducir una cosa a polvo
finísimo.
En cuanto al alcoholismo, se define como
intoxicación por el alcohol, en que se distingue la
embriaguez ocasional o el
trastorno temporal causado por el consumo abusivo de bebidas
alcohólicas
(alcoholismo agudo) y el estado producido por el repetido y continuado
abuso
del alcohol (alcoholismo crónico). La alcoholemia
(alcohol más aima
/
háima = sangre) es la
presencia de alcohol en la sangre. Es
precisamente este hecho, el de que pase tan fácilmente a la
sangre, el que
determina su peligrosidad. Y no es cosa exclusiva de nuestra cultura ni
de esta
época. El alcohol ha sido siempre compañero
inseparable de la humanidad, y para
nada bueno. En nuestra cultura aparece en el Génesis la
primera borrachera, de
Noé. Y más adelante las hijas de Lot
emborracharon a su padre para acostarse
con él y así tener descendencia. Pero eso no es
más que el principio. Todos los
pueblos de la tierra han obtenido alcohol de mil maneras y se han
embriagado y
han padecido la plaga del alcoholismo hasta el extremo de provocar este
desorden la extinción de algunos de ellos.
Pakiyo de Ceuta
inicio

Las
paradojas de nuestra literatura
De San Sa1vador, EI
Salvador
i enfoque en esta
ocasión es con relación a ciertas paradojas que
aparecen en nuestra literatura.
Por ejemplo: “En la inseguridad, está nuestra
seguridad” y “El alcohol es un
enemigo acérrimo y burlón”. Cuando los
recién llegados escuchan estas cosas (o
incluso cuando las escuchan las personas ajenas a nuestra Comunidad)
les parece
algo extraño que alguien pueda tener seguridad en la
inseguridad. Se les hace
difícil creer en eso. Pero nosotros, por nuestra
experiencia, sí entendemos que
la inseguridad nos mantendrá alertas para que el salteador
rapaz del licor no
nos sorprenda. Pues la persona que se siente segura tiende a
descuidarse y se
toma presa fácil para dicho enemigo.
En
cuanto a enemigo acérrimo considero de enemigo
acérrimo a aquél que jamás se da
por satisfecho de haber sido vencido y siempre estará al
acecho para hacemos
caer sin tener en cuenta el tiempo que el miembro tenga en
recuperación. Un
descuido, y aparece el enemigo burlón que la
persona sólo viene a reconocer
cuando ya es demasiado tarde.
Por
eso AA nos dice que es difícil ver fracasar a alguien que se
apegue con
honestidad a los Pasos y demás sugerencias que la literatura
nos hace, si no
logra entender y apegarse honradamente a los principios de
recuperación, será
muy poco lo que el miembro pueda hacer.
Joaquín
Antonio Ch.
Artículo
publicado en “La Viña”
de mayo-junio de 1999.
Publicado
en Proyecto Mail el
10-05-07.
Aportado por Leo Carrasco de
Argentina
inicio

EN CONTRA DE TODOS
En
cada grupo de la naturaleza
humana, por lo menos hay una persona que está en contra de
todos y cada uno de
los demás del grupo. Este puede ser: engreído,
rebelde, caprichoso, malcriado e
incluso, gozar, con ver sufrir a los demás.
Dios lo ha
puesto ahí, para darnos a todos los demás, a todo
el resto del grupo, la
oportunidad de practicar la TOLERANCIA, la PACIENCIA,
la
BONDAD, la
COMPRESIÓN y el AMOR.
Sabiendo
esto, será muy fácil pasar por alto todas las
diatribas de este amigo de
nuestro grupo, pues estará siempre contra todas las cosas y
parecería que
tampoco quiere a nadie. Cuando lance sus diatribas contra todos
nosotros, nos
será fácil el pasarlas por alto y el no
condenarlas.
Son
generalmente sicópatas, pero se encuentra llenando un puesto
en la vida, porque
todas las partes de una máquina deben llenar una
función; sirve para que practiquemos
como dijéramos en líneas anteriores:
PACIENCIA
– TOLERANCIA – BONDAD Y AMOR
inicio


inicio

HALO- TOSIS
HALO-TOSIS, autocomplacencia y envanecimiento que
pueden hallar fácilmente cabida en el individuo que tiene
muchos años de sobriedad.
martinpescador
inicio

Un
regalo de Dios al mundo
Carta de un
sacerdote a un miembro de A.A.
Querido
amigo en A.A.
A ti que
puedes leer estas líneas
A ti que
eres el más importante
A ti
que especialmente escribo estas líneas
A
ti que reesfuerzas por ser mejor
Creo sinceramente
que A.A., desde que se fundó, ha sido un regalo de
Dios al mundo entero, tan afligido por la enfermedad del alcoholismo.
Ya que
ésta es una enfermedad
típica de los
seres humanos. Es algo que los hace perder el equilibrio de la
razón.
Yo nunca he visto
que un animal busque embriagarse por sí mismo. A
veces, los humanos, para divertirse, les dan de beber licor a los
animales,
pero ellos de por sí no buscan bebidas
alcohólicas. Sus instintos los guía a no
tomar ni comer nada dañoso a su organismo.
En cambio el ser
humano, que posee inteligencia y vida espiritual, y que
posee la libertad para guiarse sobre
los
instintos que lo dañan, o no quiere o no sabe
cómo controlarse. De este
desorden nace el habituarse a soltar riendas al apetito exagerado de
beber, ya
sea en la cantidad o en la continuidad. Sabe que le hace
daño a su organismo y
a su misma vida psíquica y, una vez que comienza a beber,
prácticamente ya está
derrotado. Sabe que le hace daño a su familia y que
repercute en su vida social
y religiosa y, sin embargo, no tiene la fuerza de voluntad para
frenarse a
tiempo. No quiere reconocer que está enfermo y sigue
enfermo; o lo reconoce, y
sigue bebiendo, en un círculo vicioso que ya no puede romper.
Afortunadamente
tú encontraste el camino, fuiste suficientemente humilde
para aceptar que tú solo no podías curarte de
esta enfermedad típicamente
espiritual, con repercusiones orgánicas. Supiste que DIOS
había deparado a la
humanidad un remedio en los Grupos de A.A., aunque no fuera el
único. DIOS
bendice aquellos que, superando su egoísmo y soberbia, saben
reconocer que Él
ayuda a los que aceptan la ayuda de otros, como el
montañista acepta la ayuda
del guía en su ascensión a picachos muy
difíciles de escalar.
Tú has
ido subiendo en una ascensión, monótona al
principio, por los 12
Pasos y las 12 Tradiciones. Aprendiste con la
“Oración de la Serenidad”
a iluminar
cada día con nueva luz. Solamente pensaste en tus 24 horas.
Quizás el primer
día se te hizo largo y pesado. El segundo te encontraste
más animoso. El
tercero, más despejado para animarte a comunicar a tus
compañeros lo que DIOS
te había deparado, y así, una semana, un mes, un
año y, en una catarsis
maravillosa, sentiste que tu espíritu se alivianaba.
Cada
día y cada reunión frecuente con tus
compañeros te fue afianzando
más y más en tu sobriedad, que no era solamente
no beber, sino que repercutió
en todo tu modo de ser. Te hiciste más sociable y
más deseoso de comunicar tu
bienestar a otros muchos. Me quedé admirado de que
aprendiste muchos principios
de vida espiritual y humana, de que le diste a tu vida y a la de otros
un
significado nuevo. Aprendiste a comunicarte con los demás, a
ser tolerante y
comprensivo, a mejorar tu vida y procurar el progreso de los A.A., no
solamente
por ser ya algo muy tuyo, sino porque veías que era un
regalo de DIOS que
quería participaras a otros muchos.
Dime si no es
para alabar a DIOS, por esta obra tan maravillosa. DIOS
quiere mucho al ser humano y lo hizo rey de la creación,
también quiere que lo
sean en regir toda su vida con los principios típicamente
espirituales que se
nos han canalizado,
para todos los
hombres, en la Asociación
de A.A. que respeta la religión de cada uno,
dándoles principios válidos para
todos y cada uno. ¡Te felicito, pues, de corazón!.
monteeolo
inicio

Ponencia
ante la
Sociedad médica del
Estado de Nueva York
Por Foster
Kennedy
Hemos
escuhado un discurso realmente emocionante y elocuente en su forma y en
su
contenido (se refiere
a la ponencia de Bill W. en 1944, que había sido
leída previamente).
No me cabe
duda de que un hombre que se ha curado a sí mismo de la
obsesión por el alcohol
tiene un mayor poder para curar el alcoholismo del que tiene un
médico que
nunca ha sido afligido por la misma penalidad.
No importa
cuan atento y paciente sea el doctor al aproximarse a su paciente,
éste sentirá
o imaginará seguramente que lo miran en forma
condescendiente, o que está
siendo señalado por uno de los profetas menores.
Esta
organización de Alcohólicos Anónimos
hace uso de las mayores reservas de fuerza
conocidas por el hombre: la religión y el instinto de
asociación con sus
semejantes que Trotter ha llamado el “instinto
gregario”.
La fe
religiosa ha sido descrita por Matthew Arnold como una creencia
convencida en
un Poder Superior a nosotros mismos que nos conduce a obrar bien; de
aquí se
deriva una sensación de utilidad que puede adquirirse
gracias a una conversión
espiritual que podría muy bien ser llamada una variedad de
experiencia
religiosa.
La
asociación de este hombre enfermo con aquellos que, habiendo
sido enfermos, se
han curado o se están curando es una sugerencia
terapéutica de curación y una
destrucción de la sensación de ser un paria en la
sociedad; este desenvolverse de
las fuerzas internas y profundas se muestra por el enorme crecimiento
de este
vigoroso benéfico movimiento. Más aún,
este movimiento suministra un objetivo
de alto dinamismo emocional que hace de cada borracho recuperado un
misionero
para llevar su mensaje a otros enfermos.
Nosotros los
médicos, creo yo, hemos tenido siempre dificultad para
encontrar una ocupación
a nuestros pacientes convalecientes, que sea lo suficientemente
atractiva y
emocional como para reemplazar los resultados psicológicos
del alcohol que
hemos quitado del paciente.
Estos
hombres se sienten llenos de un celo divino y ese mismo celo mantiene
su
carácter misionero mientras se recupera el
próximo paciente.
Creo
que nuestra profesión debe tener muy en cuenta y apreciar
esta herramienta de
gran valor terapéutico. Si no lo hacemos nos veremos
convictos de esmerilad
emocional y de haber perdido la fe que mueve montañas, sin
la cual es muy poco
lo que puede hacer la medicina.
Monteeolo
inicio

LAS SICOSIS ALCOHÓLICAS
Son
aquellas que se originan
debido al uso excesivo del alcohol, es decir, el alcohol es un elemento
físico
determinante pero desde luego, hemos comprendido que la verdadera causa
no se
encuentra en el veneno mismo, sino en la personalidad de quien lo bebe.
Todo
alcohóic@ es presa de una
ansiedad que crece hasta convertirse en angustia impotente ante un
peligro real
o ficticio. La ansiedad y angustia no son más que
situaciones originadas por
sus propios conflictos internos y frustraciones con el medio ambiente.
El
alcohol alivia la angustia,
estimula los sentidos, disminuye la fatiga y a medida que se bebe
produce una
sensación de seguridad y autosuficiencia, se olvida el
pasado y se ve con ojos
soñadores hacia el futuro, mientras el presente es color de
rosa; pero como
sucede en los castillos de naipes, el ilusionismo se rompe y vuelve la
triste
realidad a reaparecer con otros agravantes más, y para
borrar esto…sigue la
cadena de engaños a sí mismo durante el
alcoholismo crónico.
En
los círculos científicos
todavía hay desorientación respecto al origen de
la enfermedad alcohólica, y
también acerca del origen de la sicosis, sin embargo, si se
ha comprobado que
el diez por ciento de alcohólic@s mueren en un hospital de
enfermos mentales,
víctimas de alguna de las 8 sicosis más comunes
en los alcohólic@s, y otro
porcentaje elevado, 15%, se hacen acreedores a trastornos nerviosos sin
llegar
a la sicosis.
Lo
cierto es que el alcohólic@
se caracteriza por una angustia y preocupación
significativamente elevadas
unidas a una tolerancia muy baja a las presiones de la vida. Su
angustia parece
resultar de la pérdida de control en las situaciones agudas
de tensión que no
puede soportar y de las que intenta escapar inmediatamente.
Conforme
los mecanismos
defensivos sicológicos del alcohólic@ se
debilitan y la tensión de sus
conflictos o de la realidad aumenta, pueden aparecer signos muy
acentuados de
angustia. Es por eso que cuando no ha bebido, el alcohólic@
está inquieto e
irritable, aprensivo, triste o deprimido y cuando la angustia se
desvanece y
los impulsos reprimidos se liberan bajo los efectos del alcohol,
aparece una
tonalidad efectiva eufórica, un sentimiento de autoconfianza
y despreocupación
por sus responsabilidades, una tendencia a la fantasía y a
las compensaciones,
todo lo cual, proporciona un falso sentido de seguridad.
Según
los estudios sicológicos
efectuados en alcohólic@s y delincuentes, se puede afirmar
con toda seguridad
que la misma inestabilidad emocional que vive el alcohólic@
vive también el
delincuente y ello se debe a que el alcoholismo y el crimen casi
siempre van de
la mano de suerte que, previniendo el alcoholismo,
lógicamente podríamos
controlar las transgresiones delictivas más o menos en un
35% dado que algunos
delincuentes no son alcohólic@s si no sicópatas y
dado que muchos alcohólic@s
no han sido transgresores de la ley.
Las
sicosis son diferentes de
acuerdo al tipo de personalidad de los afectados, pero en todos parece
haber un
factor común de la falta pronunciada de vitaminas del
complejo B.
Monteeolo
inicio

DELIRIUM
TREMENS
Es la sicosis
alcohólica más conocida por el
público; de causas complejas a la que
contribuyen muchos factores anatómicos y
fisiológicos como factores
metabólicos, disminución de la función
antitóxica del hígado, falta de
oxigenación cerebral, incremento de los ácidos
gástricos, deshidratación y
carencia de vitaminas del complejo B. Por lo general el delirium
tremens
aparece a los pocos días d haber dejado de beber; sin
embargo, en ocasiones se
presentan a las pocas horas de la interrupción de la bebida
ya en casos
avanzadísimos en la enfermedad alcohólica. Se
manifiesta principalmente por
ilusiones y alucinaciones.
ILUSIÓN: Es la mala
interpretación de la realidad
ambiente. El enferm@ ve por ejemplo una sábana que se mueve
y cree que es un
fantasma; oye una gota que cae del lavamanos de su casa y cree que le
está
hablando e incluso insultando, etc.
ALUCINACIÓN: Es una
percepción sin objeto. El enferm@
percibe toda clase de imágenes fantásticas que
solo tienen existencia real en
su mente, proyectadas en el ambiente físico. Por ejemplo,
oye una sinfonía o
selección musical, ve animales (prehistóricos,
insectos enormes, etc.), siente
olores extraños en su habitación, sabores
desconocidos en la comida y puede
creer que lo están envenenando, etc. Las alucinaciones
pueden afectar todas las
percepciones y de acuerdo con el sentido que afecten, así su
nombre: visuales,
táctiles, olfativas, auditivas, gustativas…
Las
alucinaciones adquieren una realidad impresionante que hacen vivir al enferm@ momentos de
zozobra, casi siempre
empiezan después de un alcoholismo crónico de 3 o
4 años, y ante el desasosiego
mental es imposible que el enferm@ pueda dormir. Por ejemplo, el
enferm@ ve que
se acerca un enano verde hablándole con frases amenazadoras
y además lo
pellizca.
El cerebro
está por lo general inflamado, hay degeneración
más o menos marcada de las
células nerviosas, daños graves en el cerebelo.
Suele haber hemorragias
puntiformes y una especie de meningitis.
El
delirium
tremens tiene una duración que oscila entre los 3 y 10
días. Durante el
tratamiento jamás debe sujetarse al individuo por medio de
una camisa de
fuerza, envoltura en sábanas, etc., porque ello puede ser
mortal. Los
reincidentes casi siempre mueren de neumonía cardiaca.
Monteeolo
inicio


EL
TEST
En
1958, en su Nueva cartilla sobre el
alcoholismo, MARTY MANN exponía una
clásica prueba para controlar la
bebida. Es tan relevante hoy día como lo fue hace una
generación. He aquí un
extracto del pasaje acerca de lo que habitualmente es conocido entre
los
alcohólic@s como el TEST:
Ha
sido mi experiencia,
trabajando en el campo del alcoholismo, que muchos bebedores redomados,
y aún
aquellos que beben por exigencias sociales, a veces están
severamente
comprometidos con su tendencia. A esa gente, a todos los otros
alcohólic@s que
puedan existir entre ellos, les diría sólo esto:
traten
de controlarse frente
al alcohol. Si tú no eres alcohólic@,
estás
destinado a ganar. Mucha gente hace
eso por la seguridad que les da, de que están a salvo de
continuar disfrutando
de un trago cuando ellos lo desean. No cometas el error de probarte a
ti mismo “siguiendo el tren”. Esto no es
ningún
test, porque aún los más avanzados
alcohólic@s pueden hacerlo por tiempo considerable.
Continúa
diciendo que “aún un extremadamente fuerte
bebedor” no debiera tener problemas
en pasar el test, “por cuanto un
alcohólic@, si bien completarlo, lo puede hacer
sólo bajo tan gran presión que
su vida sería mucho más miserable que lo que
él piensa hubiera sido de haber
podido acabar para siempre con la bebida. La chance es de cien a uno,
sin
embargo, contra un verdadero alcohólic@ que se sienta con
voluntad o capaz de
someterse al test”. No obstante,
miles de problemáticos bebedores lo han probado.
El
Test: elige cualquier momento para
empezar. Ahora es el tiempo ideal. Durante los seis meses siguientes, por lo menos, debes decidir que te
atendrás a un determinado número de tragos al
día, y que ese número no será
menos de uno y no más de tres.
Si
no eres un
bebedor cotidiano, el test se hará
sobre la base de la cantidad de tragos de uno a tres, en aquellos
días en los
que decides beber. Algunos bebedores fuertes guardan sus tragos para
los fines
de semana pero se quejan por las cantidades que entonces consumen.
Albahari
inicio

SI
FRACASAS CON EL TEST
Si
por alguna
circunstancia fracasan con el TEST,
demostrando que eran
alcohólic@s, muestra a ellos mismos que se encuentran listos
para admitir su
situación abiertamente o no. Al menos los prepara para
admitir tal cosa, y para
la tarea constructiva que sigue a tal admisión.
Es
importante añadir que
los estudios de tales test no
debieran usarlos para forzar a un fracasado a una acción
prematura. Esto puede
resultar un tiro por la culata y producir una obstinada
determinación por parte
de aquel que ha sido incapaz de pasar el test
para probar que no es el alcoholismo la causa de su fracaso.
Él puede y lo hace
de varias maneras: dejando totalmente de beber por un tiempo que
él mismo
especifica (cuando el tiempo se cumple, habitualmente estalla en peor
forma que
antes, y con el agregado del resentimiento hacia quienes lo empujaron a
ello);
instituyendo un rígido control sobre sus propios tragos, lo
que provoca una
constante irritabilidad que hace imposible estar con
él… otorgándose a sí mismo
una mucho más grande cuota extra y luego insistir que eso ya
se encontraba en
su interior, aún cuando era obvio que estaba demasiado ebrio
para recordar
cuánto había bebido…
El
tiro por la culata
proveniente de la gran presión exterior puede causar un
total colapso: sabiendo
y admitiendo que él no puede pasar el test
y que por lo tanto se trata de un alcohólic@, se
resistirá a los esfuerzos por
forzarlo a decir, en efecto, “sí soy un
alcohólic@ y por lo tanto no puedo
controlar mis tragos, así que beberé como se
debe, y váyanse todos al
infierno”. Esto último, a pesar del criterio de
algunas personas (quienes creen
que admitir que el alcoholismo es una enfermedad, y que el bebedor de
alcohol
es un incontrolable, es simplemente darle a éste una buena
excusa para
continuar), raramente sucede. Sin embargo, debe tenerse en cuenta tal
posibilidad, sobre todo de parte de aquellos que están
tratando de ayudar a un
alcohólic@, y reconocer su problema y ejercer una
acción constructiva sobre él.
Si él (el alcohólic@) es dejado solo
después de haber fracasado en el test, el fracaso comienza a
trabajar
sobre él, ha sembrado una semilla de conocimiento la que se
convertirá en
acción.
Pero
antes de
que pase nada, el alcohólic@ debe admitir que el beber
arruina su vida –no sólo
su salud, sino su vida y la calidad de esa vida-. Esta es la
razón por la cual
el alcoholismo es llamado a menudo la enfermedad de la
NEGACIÓN. Negación
significa mentira, a ti mismo
y a los demás.
Albahari
inicio

LA
ASOCIACION MEDICA NORTEAMERICANA
La Asociación
Médica Norteamericana provee
un listado a los profesionales médicos, que sintetiza los
puntos de vista que
dictaminan cuándo un paciente debería ser
sospechado como alcohólic@. La lista
de trece puntos se muestra preocupantemente seria cuando refleja la
progresión
de la enfermedad y la creciente desorganización de la vida
del alcohólic@.
1.- Incremento del
consumo del alcohol, ya sea
sobre bases regulares o esporádicas, con frecuentes y
aún inesperados casos de
ebriedad.
2.- Beber como medio de manipular
problemas o mitigar síntomas.
3.- Obvia
preocupación por el alcohol y la
expresa necesidad de beber un trago, en especial si se repite
habitualmente.
4.- Beber
subrepticiamente o de un solo trago.
5.- Tendencia
a fabricar coartadas y excusas
sin consistencia para beber.
6.- Rehusarse a
admitir lo que es, obviamente,
un excesivo consumo, y expresar fastidio cuando se menciona el tema.
7.- Frecuente
ausentismo en el trabajo,
especialmente cuando se convierte en sistemático, tal como
ocurre con los lunes
de “resaca” que sigue a los fines de semana y los
períodos de vacaciones.
8.- Repetidos
cambios en el empleo,
particularmente cuando se desciende de manera progresiva a niveles
inferiores,
o a tareas por debajo de la capacidad, educación y
antecedentes.
9.- Aspecto
desprolijo, higiene pobre, y
conducta y desenvolvimiento social que no se ajustan a previos modos de
ser y
expectativas.
10.- Persistentes y
erráticos lamentos sin causa
aparente, que se refieren a insomnio, dificultades gastrointestinales,
dolores
de cabeza, anorexia.
11.-
Múltiples visitas a las obras
sociales con
desórdenes que tienen por causa el alcohol o cosas afines.
12.-
Persistencia de problemas conyugales o
familiares con el agravante de varios matrimonios.
13.-
Historias de arrestos por ebriedad o por
conducir alcoholizado.
Albahari
inicio

LAS
NUEVE NEGACIONES DEL ALCOHÓLIC@
La
doctora LeClair Bissell, una médica que es una de las
máximas autoridades en el
tratamiento de los alcohólic@s, demolía los
procesos mentales, físicos y
sociales de negación que dificultan al alcohólic@
reconocer que es un enferm@.
Hacía
analista de las nueve clases de negación, estas son:
1.-
La
simple mentira acerca de tu adición,
para sacarte la gente de encima. Tú nunca
admitirás cuánto has bebido la noche
anterior si piensas que eso será pregonado y conocido por
todos.
2.-
Negación
inconsciente, un mecanismo de
defensa psicológico. Suponte que has hecho algo
terriblemente doloroso, como
una tentativa sexual con tu hijo, o retiraste un lance con la esposa de tu jefe cuando
estabas bebido. Tú
lo niegas totalmente; eso no pasó.
3.-
Explicación
racional y pensamiento de
deseo: tú debes haber mezclado vino con whisky de centeno la
noche anterior; o
tomaste antihistamínicos con alcohol. Esa es la
razón por la cual has orinado
en el césped del vecino.
4.-
Oscurecimientos, olvidando todas o partes de las conversaciones o
acciones de
la noche pasada mientras bebías. Tú no debes
haber parecido o actuado como
borracho. Esta clase de olvido no debe confundirse con el
desvanecimiento, el
que mucha gente asocia con la palabra apagón.
5.- Recuerdo
eufórico, el cuidadoso recuerdo,
mientras se está sobrio, de una desprolija
percepción, cuando ebrio. Por
ejemplo: tú estás contando una historia en una
fiesta. Eres el alma de la
reunión. Verdaderamente, te estabas comportando como un
asno. Te veías a ti
mismo tan encantador, y por cierto que nadie te dirá lo
contrario. Lo que
recuerdas es absolutamente preciso –que estabas contando una
historia- pero tu
percepción es errada.
6.- Retroalimentación
equivocada: el resto de la gente
no te dirá que estabas borrach@, que estabas haciendo el
ganso. Si a un
borrach@ se le dice eso, su respuesta puede ser, “eres el
único en criticarme”.
7.- Interferencia con la
memoria reciente: el
alcohol causa daños cerebrales, habitualmente temporarios, a
veces permanentes.
Deteriora por igual la habilidad para la concentración y el
análisis.
8.- Agravamiento del
aprendizaje: tú no aprendes
bien cuando estás tranquilo. Lo contrario ocurre durante una
circunstancia
cargada con alta tensión emocional.
¿Dónde estabas tú cuando John Kennedy
fue
asesinado? Todos lo recuerdan. Estaban traumatizados. Pero si
estás colmado por
la bebida o por el Valium, no hay circunstancia emocional que pueda
reavivar
eventos; tus sentidos están embotados.
9.- Simple ignorancia sobre la
enfermedad del
alcoholismo: tú crees en mitos tan difundidos como
“una monja no puede ser
alcohólica”, “un judío no
puede ser un alcohólico”.
La
doctora Bissell señalaba, “tienes que abrirte paso
entre toda esa serie de
negaciones para lograr que alguien admita que es un
alcohólic@. Además, tienes
la negación de la familia. Pero sobre esto, la
negación de la sociedad. La
sociedad está haciendo la misma clase de concesiones que
hace el núcleo
familiar. Ya ha puesto a los fumadores en cuarentena.
Pero
la sociedad no tocará a un alcohólic@ excepto
cuando está conduciendo ebrio, o
cuando tiene menos de dieciocho años.
Monteeolo
inicio

No
tengas miedo
¿Qué
puede hacer la gente que piensa
que es potencialmente alcohólica?
-Pueden
hablar con alguien, romper la prisión de la soledad, el
temor y la vergüenza.
Son afortunados de que su enfermedad sea el alcoholismo porque hay
mucha ayuda
para el mal. Cuentan también con la suerte de que puede
alejarse la enfermedad
dejando de beber.
-Tomen el
teléfono y llamen a Alcohólicos
Anónimos. Figura en la guía de cada Ciudad del
Mundo. El hombre o la mujer del otro lado de la línea, un
alcohólic@ recuperado,
oirá atentamente y luego tratará de dar con otro
alcohóic@ recuperado quien
puede hablar contigo durante veinte minutos o varias horas por
teléfono o, ese
mismo día, personalmente.
-Si no te
encuentras cómodo con la idea de ir directamente a A.A.,
habla con un miembro
de tu confianza perteneciente al clero, con tu médico o con
el psicoterapeuta;
con un asistente social; con un amigo que consideres que no va a
juzgarte sino
que será convenientemente honesto contigo; con tu marido, tu
mujer o tu amante.
La verdad es que debes hablar
acerca
de tu problema; tu carga es demasiado pesada para soportarla sol@.
-Habla con
alguien pero sin bebida en tu cuerpo. Si estás drogado o
borracho, será la
botella la que hable por ti, y tú no podrás
absorber claramente lo que alguien
te está diciendo.
-Si
estás en
terapia, tu objetivo no debe ser descubrir por
qué bebes. Tú bebes y has utilizado el
alcohol para mitigar y cubrir, si
cabe, tus problemas, para huir de ellos, para anestesiarte
tú mismo. Primero,
logra la sobriedad. Luego confronta
tus problemas con la mente despejada.
-Según la
Asociación Médica
Norteamericana en su Manual sobre alcoholismo:
En
la consecución de la abstinencia, tiene
que haber un aquí y un ahora y no una
aproximación disparatada. El paciente, en
su necesidad de proteger su estilo de bebedor, puede tratar de llevar
la
psicoterapia hacia una búsqueda sin término de
las raíces neuróticas, que lo
proveen de una tapadera para su ingestión continuada de
bebida. El
psicoterapeuta, sabiendo que pueden existir raíces
neuróticas dignas de
prosecución, da a estas tiempo, más tarde, para
tratarlas convenientemente,
después que se ha logrado la abstinencia.
-Los amigos y
la familia pueden ayudar, particularmente si están al tanto
del problema. Pero
al final, la decisión de terminar con la bebida corre por
cuenta del
alcohólic@.
-Por supuesto
que tienes miedo. Estás
temeroso de
no poder vivir sin alcohol. De que nunca más
tendrás diversión,
ni disfrutará de una fiesta, ni te
sentirás cómod@ contigo mism@ ni con los otros
que pueden beber en sociedad.
Tienes miedo de que se te considere diferente
si tienes tus tragos que a los otros no provocan
borrachera. Nada de esto
es verdad por mucho tiempo.
Primero
recuerda que nadie, en una fiesta,
está interesado en lo que tienes en tu copa. Otras personas
se interesan
solamente en lo que tienen en sus propias copas. Esto es netamente
distinto de
las actitudes referidas a lo que la gente come, como cualquier
dietólogo lo
puede atestiguar. Si tú rechazas cualquier
porción de comida servida en el
hogar, muchos anfitriones pensarán que tal rechazo es un
menosprecio hacia sus
alimentos.
-¿Tienes
miedo que tus amigos te
tengan lástima,
o rían, o te inciten a beber un trago? En ese caso, esos no
son amigos, son reacciones
de crueldad y hostilidad para con un alcohólic@ recuperado.
También son enormes
las posibilidades de que esos “amigos” tengan sus
propios disgustos con la
bebida.
-¿Tienes
miedo de ser
débil? ¿Vergüenza de que
tú fuerza de voluntad no sea lo suficientemente grande para
parar por ti mismo
con el alcohol? Trata de sentir lo contrario. Trata de estar
avergonzado por no
buscar ayuda para tu enfermedad.
-¿Tienes
miedo de estar loco?
Muchos
alcohólic@s, secretamente han pensado con temor estar
mentalmente perturbados.
Pueden ir durante años, enmascarando sus crecientes temores
con el incremento
de su ingestión alcohólica. Recuerda que el
alcohol afecta el sistema nervioso
central, distorsiona la personalidad, la percepción, la
inteligencia, el
sentido común. No es para nada asombroso que pienses que
puede estar loco; por
cierto que tu cerebro ha empeorado con la bebida, y eso ocurre a todos,
no
importa lo bien que tú pienses que puedes manejar el licor.
-¿Te
has
dicho a ti mismo: “Bárbaro, es una enfermedad, no
puedo ayudarme, así que
continuaré bebiendo”? O te has preguntado:
¿estoy enfermo y cansado de estar
enfermo y cansado?
-Si eres un
alcohólic@, o sospechas de serlo, vuélvete hacia
otro ser humano. No puedes
esperar resolver tu problema solo. Cuánto más
pronto busques ayuda, mejor para
ti y para aquellos a quienes amas. Hay gente fuera que desea socorrerte.
Todo esto
supone un paso, una llamada telefónica, una
conversación para comenzar con el
proceso de curación (detención de la enfermedad).
No tienes por qué
estar solo esta
vez. Serás LIBRE.
Monteeolo
inicio

Los
oscuros orígenes de “90 reuniones en 90
días”
Nadie
puede hablar con total seguridad acerca de
las raíces de “90 reuniones en 90
días”. Ninguna de las personas que trabajan
en la
Oficina
de Servicios Generales puede decir adónde se
originó este consejo que se oye en
algunas reuniones de A.A.
Ninguna
sugerencia de este tipo aparece en el
Libro Grande ni en el Doce y Doce. Pero en los años
cincuenta en el Grapevine
apareció la mención de 90 días como un
punto importante en la sobrieda |